miércoles, 21 de agosto de 2013

Curiosidades sobre la esclavitud (y 4): Compra la libertad de su hijo/a no nacido.

Os voy a contar uno de los episodios que, sin lugar a dudas, más me han conmovido en relación con la esclavitud. Sabed que era condición que los hijos que tuvieran los esclavos lo fueran también; por lo que algunas veces encontramos algunas esclavas embarazadas que intentan comprar la libertad del hijo o hija que esperan. Es el caso que declara en mayo de 1640 María Enriques, de nación Lusitana, viuda de Leandro de Xerez, que dice tener por su esclava cautiva y sujeta a servidumbre a Isabel, hija de madre negra de Angola india de Portugal y de padre cristiano viejo, que la susodicha nació en el reino de Portugal, que será de edad de treinta años, color membrillo cocho claro y que está preñada y próxima al parto; y que le ha pedido otorgue la libertad al póstumo para que siendo Dios servido que salga a la luz y darle vida, use de ella por lo que le durare. Y para que tenga efecto esta buena obra, personas caritativas y honradas le ofrecen darle diez ducados, por lo cual atendiendo al mucho amor y voluntad que la dicha Isabel le ha mostrado y los buenos servicios que le ha hecho, lo quiere poner en efecto y por esta escritura otorga que liberta de la opresión y el cautiverio al póstumo que la susodicha de presente tiene en el vientre cuando haya salido a la luz, desistiendo de su derecho de patronato, posesión y señorío, otorgando haber recibido los referidos diez ducados de los que se da por entregada dándole a Isabel la correspondiente carta de pago...